martes, 11 de septiembre de 2012

PERCEPCIÓN SOCIAL



PERCEPCIÓN SOCIAL*
La percepción social requiere la atención del primer lugar del proceso mediante el cual captamos los estímulos del ambiente. El comporta miento social de estos estímulos son usualmente otras personas y su conducta.
La percepción de personas comparte muchas características de la percepción de objetos, tales como la organización, la selectividad, carácter subjetivo, búsqueda de elementos invariantes, e interpretación del estímulo. La percepción de personas posee también ciertos rasgos que la distinguen de la percepción de objetos:
  • Las personas son percibidas como agentes causales, capaces de controlar la información que presentan de sí mismas de acuerdo a sus objetivos e intereses.
  • Tanto el objeto como el sujeto de la percepción son personas, lo que permite al perceptor hacer una serie de inferencias acerca de los sentimientos o actitudes de la persona percibida, en base a sus propias experiencias.
  • La percepción de personas implica una interacción muy dinámica, donde la presencia, expectativas y conducta del perceptor pueden afectar la conducta de la persona percibida, en un proceso circular.
  • La percepción de personas es usualmente más compleja que la percepción de objetos, ya que existen muchos atributos no observables directa mente, las personas cambian más que los objetos, y la exactitud de la percepción es más difícil de comprobar.
Ahora teniendo en cuenta que las características generales de la percepción social podemos dirigir nuestra atención a cómo opera el proceso mediante el cual buscamos información y nos formamos impresiones acerca de las personas que percibimos.

CLAVES OBSERVABLES

La materia prima de las primeras impresiones son las claves visibles de una persona, incluyendo su apariencia física, sus claves no verbales, y su conducta manifiesta.

  • La apariencia física ciertamente influencia nuestras impresiones acerca de las otras personas, ya que es habitual mente la primera y a menudo único clave de cómo es alguien. Además, determinados rasgos pueden estar asociados son ciertos estereotipas.
  • Las claves no verbales pueden comunicar mucha información acerca de una persona, especialmente de sus sentimientos y actitudes hacia otros. Las expresiones faciales, la conducta visual y el lenguaje corporal pueden ser asociados con distintos atributos y emociones de las personas.
  • La conducta manifiesta de una persona es tal vez la materia prima más importante para desarrollar una impresión acerca de ella, ya que muchas conductas tienden a asociarse con determinados rasgos de personalidad o actitudes. Esto se expresa en el conocido consejo de juzgar a otros por sus acciones, y no por su apariencia o por lo que dicen.
Estas  son las posibles claves observables en una persona en cada una de estas tres áreas, sin embargo no todas nos podrán atraer por igual nuestra atención. Es decir, que más atraerán la atención, son aquellas que son inusuales o inesperadas en un determinado contexto. Así por ejemplo, un hombre empujando un coche con un bebé no atraerá mayormente nuestra atención en una plaza pública llena de niños pequeños, pero sí lo haría en una fila de personas frente a la boletería de una función de ópera. Por lo tanto, una vez que tenemos información acerca de la apariencia física de una persona, su comunicación no verbal, y algunas de sus conductas, aquellos aspectos que son más salientes es más probable que atraigan la atención y formen la base para las primeras impresiones.



INTERPRETACIÓN DE LAS CLAVES

Estas diversas claves de información acerca de una persona sólo constituyen la materia prima para nuestras impresiones y juicios sobre la persona. Ninguna de ellas tiene un significado en sí misma, ni indica directa mente los rasgos más estables de la persona, sino que ellas son interpretadas por el perceptor a la luz de su conocimiento almacenado sobre las personas, las conductas, los rasgos, y las situaciones sociales. El conocimiento almacenado más probable de ser usado para interpretar las claves es aquel que está asociado a la clave misma, o que es fácil de traer a la mente (Smith & Mackie, 1995). En otras palabras, hay dos clases más importantes de conocimiento almacenado que nos ayudan a interpretar ciertas claves (por ejemplo, si una mirada sostenida refleja amenaza o atracción):

                    a) Las asociaciones que hemos aprendido,
                    b) Los pensamientos que son más frecuentes en nuestra mente.

El rol de las asociaciones

En nuestra experiencia anterior hemos aprendido a asociar ciertas características y conductas con determinados rasgos. Así por ejemplo, podemos asociar el robar dinero con el rasgo de des honestidad, o el dar dinero con el rasgo de generosidad. Cuando pensamos en esas conductas, en nuestra mente se puede activar el rasgo asociado a ellas. Las asociaciones pueden formarse por la similitud de significado entre dos representaciones cognitivas (o esquemas), o bien porque repetidamente se piensa en ellas como ligadas
.
Debido a estos patrones de asociaciones almacenadas, algunas claves son más fáciles de interpretar que otras. Por ejemplo, si sabemos que alguien devolvió una billetera intacta encontrada en la calle, seguramente vamos a activar inmediata mente el esquema correspondiente al rasgo de honestidad, y sería muy difícil interpretar esa conducta en alguna otra forma. Sin embargo, no siempre las claves tienen una interpretación tan clara.

El rol de la accesibilidad

Muchas veces una misma clave, ya sea una conducta o una característica, puede ser interpretada de distintas formas. La accesibilidad de una representación cognitiva se refiere a la facilidad y rapidez con que viene a la mente y es usada, y ejerce una poderosa influencia en la interpretación de conductas u otras claves. Por tanto, mientras más accesible sea el conocimiento, es más probable que venga a la mente automática mente, y es más probable que guíe nuestra interpretación de una clave.
Entre los factores que influyen en la accesibilidad del conocimiento están las expectativas, motivos, ánimo, contexto, y recencia y frecuencia de activación.

a) Expectativas:
cuando creemos que algo es más probable, nuestros pensamientos acerca del resultado anticipado determinan nuestra interpretación de lo que realmente ocurre. En un estudio clásico de Kelly de 1950 sobre formación de impresiones, los estudiantes a quienes se les había anticipado que un profesor invitado era "cálido", lo evaluaron como más considerado, informal, sociable y con sentido del humor, que sus compañeros a quienes se les había anticipado que el profesor era "frío".

b) Motivos: a menudo no solamente vemos lo que esperamos ver, sino que también lo que queremos ver. El solo hecho de pensar en ciertas metas deseadas hace accesibles las representaciones cognitivas de esas metas, y esto afecta nuestra interpretación de la conducta de otros.

Por ejemplo, las personas que quieren actuar cooperativa mente es más probable que interpreten la conducta de otros como cooperativa.

c) Animo:
el estado de ánimo positivo o negativo tiene un impacto demostrado en cómo interpretamos la conducta de otros, y por tanto en nuestras reacciones hacia ellos. Las personas que están en un estado de ánimo positivo ven tanto su propia conducta como la de otros a través de un lente color rosa, asignando a todas las conductas evaluaciones más positivas que las personas con un estado de ánimo más neutro. Lo contrario sucede cuando las personas están en un estado de ánimo negativo.

d) Contexto:
a menudo la situación en la que ocurre una conducta ambigua nos ayuda a interpretarla. Esto se aplica entre otras cosas a nuestra interpretación de una expresión emocional, como se aprecia en un estudio de Trope (1986). En dicho estudio se le mostraron a los sujetos fotos de expresiones faciales ambiguas junto con determinada información acerca del contexto, obteniéndose interpretaciones muy diferentes de la misma expresión de acuerdo al contexto (por ejemplo, en un funeral, en una representación teatral, o en una competencia deportiva).

e) Activación reciente: una representación cognitiva que ha sido traída recientemente a la mente, permanece accesible por un tiempo. Por lo tanto, cualquier cosa que traiga una idea a la mente, aunque sea por coincidencia o por azar, puede hacerla accesible e influenciar nuestras interpretaciones de la conducta.

f) Activación frecuente o accesibilidad crónica:
el uso frecuente de una representación cognitiva por días, meses o años, puede hacerla crónicamente accesible, resultando en que la persona usa repetidamente los mismos conceptos al interpretar la conducta de otros. Mientras más a menudo una persona usa conceptos particulares, más probable es que tales conceptos vengan a la mente de nuevo, y así las representaciones altamente accesibles moldean la forma en que la persona interpreta los estímulos que recibe.
por ejemplo, "los sujetos esquematizados masculinos tendrán crónicamente accesibles los atributos y esquemas de la asertividad y del auto control y aplicarán estos atributos en la percepción social de otros con mucha frecuencia. Estos esquemas crónicos se utilizan sin conciencia, sin control voluntario y hacen que se codifique la información relevante para el esquema en menos tiempo y de forma más sistemática.


EJEMPLOS DE PERCEPCIÓN SOCIAL:

Rasgos centrales: Son rasgos percibidos en las personas que tienen fuerte efecto sobre la evaluación general que hacemos de ellas. (Ejemplo: Si una persona es afectiva, también solemos percibirla como generosa, bondadosa y feliz. Pero si es fría, tendemos a percibirla como tacaña, e infeliz) 

Efecto de halo Si conocemos características deseables en una persona, tendemos a atribuirle otras características también deseables.
Por ejemplo: la chica es bonita, tendemos a creer que también es amable, honesta, buena esposa y profesional exitosa. Ejemplo: efecto de la foto en hoja de vida. Político que se muestra en foto con familia feliz. El delincuente bien parecido es mejor tratado que el desgarbado.

Causalidad atribuida: Al juzgar sobre las causas de la conducta del otro, lo hacemos con base en dos ejes o criterios
1) control sobre la conducta: Control Externo, si consideramos que las causas están fuera del control del sujeto.
Por ejemplo ser atropellado por conductor ebrio. Control interno si consideramos que su conducta se debe a sus capacidades, voluntad y rasgos personales ejemplo: ir o no ir a cine

2) Regularidad en la ejecución: Reconsideramos que la ejecución es inestable si varía mucho el éxito o fracaso en la tarea.
Consideramos que la ejecución es estable si observamos regularidad en la conducta.
Por ejemplo:
No basta con que el equipo de fútbol gane una vez para que catalogarlo como buen equipo.: Para ello ha de ganar frecuente mente o con cierta regularidad.

PERCEPCIÓN DE SITUACIONES
Ejemplo: Reaccionaremos diferente ante la vista de una cucaracha, según el contexto social en el que nos encontremos)
Los seres humanos definimos situaciones, es decir, asignamos significado a las circunstancias inmediatas, interpretamos los factores sociales que influyen en la situación dada. De manera que todo acto de la vida cotidiana está precedido de una percepción, comprensión, valoración y decisión al respecto, según sean las circunstancias.






La comparación social y su relación con la felicidad

Comparación social en la vida cotidiana (Wheeler & Mikaye, 1992) : 94 estudiantes universitarios registraron situaciones de comparación social de su vida . Los resultados de mayor importancia fueron : la dirección de la comparación varía con la relación con la relación con el objetivo ,o sea, las comparaciones ascendentes y descendentes se realizarían con extraños y la comparación de similitud(auto-evaluativa) se haría con los amigos cercanos; el ánimo negativo precomparación lleva más a menudo a la comparación ascendente más que a la descendente; la comparación ascendente disminuye el bienestar (aunque puede aumentar la motivación) en tanto la comparación descendente lo engrandece ; los individuos con alta autoestima se involucran en más comparaciones autoincrementadores. Como conclusión, en este informe se encontraron dos inconsistencias de la teoría de comparación descendente: el ánimo positivo , más que el negativo, lleva a comparación descendente y la alta autoestima esta relacionada a con alta frecuencia de comparación descendente.

Investigación sobre la comparación ascendente (Collins, 1996). Este estudio fue realizado para determinar la preferencia de los individuos hacia una comparación ascendente o descendente en una situación de comparación de desempeños. Los resultados arrojaron que la mayoría de los participantes (87%) prefirieron la comparación ascendente; y más aún, el 75% de ellos que se compararon ascendentemente asumieron que eran más similar al que estaba por sobre ellos, que el que lo estaba por debajo.

Si bien la comparación social ascendente es considerada como debilitadora del ego , la gente continuamente se compara con aquellos cuyas habilidades y atributos son mejores que los de ellos. La comparación ascendente no está en conflicto con el deseo de una consideración personal positiva ya que de hecho la ayuda indirectamente , a través de la motivación por el automejoramiento, y a veces directamente , al través de procesos de reflexión. . La evidencia revisada sugiere que la comparación ascendente será devastadora para el ego cuando las expectativas de superación sean más débiles que las fuerzas que promueven el contraste y la persona que se compara estaría forzada a concluir que el o ella es parte de una categoría inferior .

Las consecuencias hedónicas de la comparación social: las diferencias existentes entre la gente feliz y la gente infeliz(Lyubomirsky & Ross, 1997): Se realizaron dos estudios en una muestra de 100 mujeres para comprobar la hipótesis de que las personas que se autocalifican como infelices tienden a ser más receptivos a la información proveniente de la comparación social que la gente feliz. En los dos estudios se observó que en los autocalificados como infelices el afecto y la autoapreciación estaban fuertemente ligados a un desempeño positivo como negativo del objetivo de la comparación, en tanto los felices sólo se veían afectados en el último caso. La hipótesis de trabajo se vio confirmada y como posible causa del hecho se da la poca relevancia de la información de la comparación social para las personas felices debido a las fuertes convicciones acerca de su autoeficacia y la menor certeza en los infelices, lo que los lo lleva a buscar información accesoria en la comparación social. El estudio parece indicar que el ignorar la información de la comparación social tiene influencia en la estabilidad y en la autoestima; de esta manera, las personas que basan sus juicios autovaloradores en información interna u objetiva y no ocupan la de la comparación social, se protegen de las variables de la realidad externa de las cuales tienen poco control, y resulta así un estado de ánimo y un autoconcepto más estable, lo que brinda felicidad.                                                                   

FELICIDAD*...
 PERCEPCIÓN SOCIAL*...

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